martes, 15 de noviembre de 2011

Abogados esperan revisión de 150 casos de militares

DEFENSA DE 150 militares pidió a la Procuraduría que se conceda el beneficio de la duda a los procesos en los que el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo es contraparte. Piden reabrirlos y cambiar jueces y fiscales.


La defensa de 800 militares involucrados en procesos cometidos durante el servicio pidió a la Procuraduría General de la Nación que se otorgue el beneficio de la duda a 150 procesos (en curso y con fallos condenatorios) en los que la contraparte es el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, por considerar que "están viciados".


El anuncio lo hizo el abogado Gustavo Adolfo Muñoz, director de la Fundación La Nueva Esperanza de los Secuestrados, que representa a miembros de las Fuerzas Militares, tras conocer las denuncias hechas por el Gobierno y la Fiscalía en donde la mitad de las víctimas de la masacre de Mapiripán (ocurrida en 1997), por la que se cobraron millonarias indemnizaciones en contra del Estado, estarían vivas.


El abogado Muñoz habló con este diario sobre esta petición a la Procuraduría y otros temas que tienen que ver con la defensa de militares procesados por actos del servicio.


¿Por qué se quieren replantear esos procesos donde el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo es contraparte?
"Los procesos están viciados porque se le probó ya dolo en el caso de Mapiripán al Colectivo de Abogados. Asumo que como ese caso tiene dolo presupongo que en los otros también. La petición ya la hice ante el señor Procurador General de la Nación. Los procesos deben ser reabiertos con fiscales y jueces diferentes".


Desde la defensa de los militares procesados en casos cometidos en actos del servicio se habla de que la legislación no es acorde a los tiempos que se vive, ¿qué piensa usted?
"A los militares se los juzga con unas leyes para épocas de paz y un país sin conflicto interno armado. No se puede juzgar a actores que defienden la sociedad colombiana, como son las Fuerzas Militares, con leyes obsoletas que no van a la misma velocidad del conflicto interno armado, reconocido por el presidente Juan Manuel Santos. El Primer Mandatario, antes de reconocer un conflicto interno armado debió, primero, modificar la justicia para producir leyes que estuvieran acordes a este conflicto".


Otras voces dicen que en los casos de muertes en combate habría supuestos testigos que aportan pruebas falsas para lograr indemnizaciones, ¿qué tan cierto es?
"Es necesario que la sociedad entienda lo que hay alrededor de esto. Cuando hay un muerto en combate, la contraguerrilla tiene que parar el combate y no puede seguir persiguiendo a los facinerosos. Ese es el primer error.


Después, el segundo error, es que tiene que salir toda la contraguerrilla del área mientras se hace la investigación. En estos casos ya se han detectado tres oficinas de las Farc, en Arauca, donde entrenan testigos para casos de militares. Cada muerto, por la parte civil en Colombia, vale entre 2.000 y 3.000 millones de pesos y en la Corte Penal Internacional vale 400 mil dólares (unos 760 millones de pesos). Además, dejan al Ejército colombiano como una institución violadora de los derechos humanos y un Ejército de asesinos".


Y, según sus denuncias, ¿cómo repercute esto en las Fuerzas Militares?
"Todo lo anterior configura lo que está sucediendo con las Fuerzas Militares. Ya los militares no quieren pelear ni combatir por miedo, no al enemigo, sino a la justicia colombiana.


Cuando hay un muerto en combate queda para la Fiscalía como un homicidio. Ahí mismo, como le decía sacan a la contraguerrilla que ya conoce el terreno y una posición geográfica. Al sacarla meten unos militares nuevos que no conocen el terreno. Ahí ganan las Farc y el Eln porque a toda esa contraguerrilla la deja quieta un fiscal mientras emiten boletas de captura y se van los militares a la cárcel. Ese es el negocio. Ubican la familia de ese guerrillero muerto, se van a donde vive y les dan a los familiares y vecinos uno o dos millones de pesos".


Entonces, ¿cuál es la situación actual de las Fuerzas Militares si es que le temen a los procesos judiciales?
"El problema va más allá. Empieza y radica en estamentos superiores al Ejército Nacional como son el Gobierno, el poder Judicial y la comunidad internacional, encabezada por algunas ONG que hace algún tiempo tienen asustados y arrodillados a los militares colombianos. Acá han salido comandantes de Brigada a pedirles excusas a los familiares de algún muerto por la acción de algún miembro de su unidad militar sin decisiones judiciales en firme. El mal está empezando desde adentro de las Fuerzas Militares que se están dejando asustar por ONG internacionales que le hacen mucho daño a Colombia. El país, por darle gusto a la comunidad internacional y poder conseguir recursos y firmar tratados como el TLC se tuvo que arrodillar ante la comunidad internacional y suscribirse como miembro de la Corte Penal Internacional".


Según lo que usted afirma, que Colombia integre la Corte Penal Internacional, ¿entonces dificultó la labor de las Fuerzas Militares en su lucha contra las guerrillas?
"Uno de los daños que permitió el Gobierno colombiano fue hacer parte de la Corte Penal Internacional. Ahora resulta que el juez español Baltasar Garzón es asesor en políticas de paz en Colombia. Como si este juez tuviera idea de lo que está pasando en el país. Hay gente extranjera con oscuros intereses en el país. Por eso ahora los militares viven muertos del susto por temor a perder sus carreras y por ir a la cárcel".


El diario EL COLOMBIANO se comunicó ayer con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo en Bogotá y desde esa oficina se respondió que "en el momento no había quien atendiera esta petición".


Por: Rafael González Toro
Medellín, Antioquia, Periodico El Colombiano
Publicado el 12 de Noviembre de 2011
Link Oficial: Aquí

viernes, 4 de noviembre de 2011

Alfonso Cano, jefe máximo de las Farc, está muerto






El máximo jefe guerrillero fue abatido durante un bombardeo de las Fuerzas Militares en el departamento del Cauca.



Su verdadero nombre es Guillermo León Sáenz Vargas y nació el 22 de julio de 1952 en el tradicional barrio Chapinero de Bogotá, en el seno de una familia de clase media alta. Su padre era agrónomo y su madre profesora y ambos levantaron una familia de siete hijos, que con el correr de los años se trasladó al barrio Santa Bárbara, cerca a Usaquén. Guillermo León fue el cuarto hijo y vivió una infancia tranquila. Sus años de escolaridad los desarrolló en el colegio Fray Cristóbal de Torres.

Al momento de ingresar a la universidad, era un destacado deportista. Jugaba fútbol, asistía permanentemente al estadio El Campín y era hincha furibundo de Millonarios. Ya en la Universidad Nacional, cursando estudios de Antropología, ingresó a la Juventud Comunista (Juco) y comenzó a vivir una transición personal, incluso en sus gustos. Amigos de ese tiempo dicen que dejó la afición por Los Melódicos y la Billos por la música cubana.
Asimismo, empezó a leer literatura revolucionaria. En los años 70, era un frecuente visitante del Goce Pagano, El Palomar y La Teja Corrida. En esa época, ya convertido en un activista de la Universidad Nacional, varias veces fue detenido por la Policía e incluso alcanzó a estar seis meses en prisión. La última vez que estuvo detenido fue en 1981, luego de un allanamiento en su casa. Fue llevado a La Picota, y después de año y medio de estar preso, recuperó la libertad en la amnistía de Belisario Betancur.
Entonces optó por el camino de la guerra, dejó atrás su identidad como Guillermo Sáenz, y empezó a ser conocido como ‘Alfonso Cano’. Y como ya tenía una larga relación con Jacobo Arenas, de una vez se fue a vivir a la vereda “La Ucrania” de Uribe (Meta), y participó activamente en las negociaciones que permitieron la firma del cese al fuego en mayo de 1984. Su familia, que no había vuelto a saber de él, se sorprendió al verlo en las fotografías de la época, junto a Manuel Marulanda Vélez.
Desde entonces, Alfonso Cano empezó a ser proyectado como jefe de las Farc. Aunque no pudo terminar sus estudios de antropología y se quedó sin concluir su tesis sobre los embera-katíos, sí estudió un tiempo en Rusia, de donde regresó para seguir junto a Marulanda y Jacobo Arenas en Casa Verde.
En agosto de 1990, tras la muerte de Arenas, además de su biblioteca heredó la comandancia, ingresó al Secretariado y recibió una doble misión: ideólogo y gestor del Bloque Occidental, entre el Valle y el sur del Tolima. Parte de la línea militar de las Farc estuvo reacia a su proyección en la organización y Alfonso Cano se vio forzado a moverse estratégicamente en los dos campos.
Estuvo como negociador entre 1991 y 1992 en Caracas y Tlaxcala, y tras el fracaso de los diálogos volvió a la guerra, sin dejar atrás su faceta política, que años después se vio reflejada en la creación del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y el Partido Comunista Clandestino PC3.
A sus 56 años, fue nombrado como comandante de las Farc, tras el fallecimiento de Manuel Marulanda, conocido como ‘Tirofijo’.Cano era uno de los blancos fundamentales de las Fuerzas Militares, que asestaron contundentes golpes contra su esquema de seguridad y que abatieron a sus más cercanos colaboradores.
El hoy fallecido se encontraba refugiado en el Cañón de Las Hermosas, al sur del Tolima. Junto a Iván Márquez y Pablo Catatumbo, Alfonso Cano representaba la generación de los guerrilleros de ciudad que intentaron llevar a las Farc por la línea política.
Tras esta ruptura del hilo ideológico que mantiene unida a las Farc no se descarta que se fraccione esa unidad y que comience una guerra interna por el poder y los negocios del narcotráfico tal como suele suceder en los carteles de la droga.
Cortesia de: El Tiempo, El Espectador.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Aunque no lo creamos....

Publicamos éste mensaje que nos enviaron:
Al escribir estas líneas no pretendo frenar la iniciativa que ya cursó los dos debates en el Senado, porque no tiene objeto, ya que será aprobada me guste o no y le guste o no al resto de los colombianos. Simplemente quiero sentar mi voz de protesta y dejar constancia del absurdo abuso que los mal llamados ‘padres de la Patria’ van a cometer.

Nuestro Congreso está totalmente desprestigiado, casi que repudiado por la ciudadanía, entre otras cosas por la triste verdad de que más de 70 de sus 268 miembros han sido o están siendo juzgados por la Corte Suprema de Justicia o se encuentran detenidos. Sin embargo, a los ‘honorables’  parlamentarios Aurelio Iragorri, Eduardo Enríquez, Carlos Cárdenas y Carlos Ferro no les tembló la mano para proponer la modificación de la Ley Cuarta de 1992, con el objeto de aumentarse el valor de sus pensiones de jubilación, iniciativa que probablemente recibió el aplauso de sus colegas. Esta inaudita actitud puede calificarse como una afrenta oprobiosa, monstruosa y vituperable contra el pueblo colombiano en un momento tan difícil como el que se está viviendo, cuando hay necesidades apremiantes de toda índole que no se pueden financiar y cuando el desempleo llega al 11%, sin contar el subempleo, que hace la situación laboral aterradora.

Actualmente, nuestros senadores y representantes devengan al mes $5.088.646 como sueldo básico, $9.046.485 de gastos de representación, $5.496.999 de prima de vivienda y $1.413.508 de prima de salud.

Las partidas anteriores suman $21.045.638 cada 30 días. Mientras tanto, el salario mínimo legal, que en el 2008 era de $461.500, pasó a partir del 1 de enero del 2009 a $497.000, un incremento de sólo $35.500, porque se consideró “inflacionario y peligroso para la economía nacional” aumentarlo algo más o redondearlo siquiera a los $500.000 mensuales. Y para el 2010 el incremento fue de $18.100, pasó el s.m.m.l.v. de $497.000 a $515.000. No hay derecho. Pero no contentos con los millones que devengan, los parlamentarios pretenden ahora reformar la legislación pensional para ellos, sólo para ellos, de tal forma que su mesada futura por jubilación pase de $11 millones a $16 millones mensuales, lo que equivale a un incremento del 45%. Sabrosa vida.

Así es muy difícil alcanzar la paz. Mientras sigan presentándose estas desigualdades es utópico pretender que no haya violencia social. Y lo más triste es que los respetados congresistas siguen haciéndole el juego al ausentismo, a las cosas torcidas, a lo malévolo, sin pensar en lo que de verdad le puede convenir al país y a los 42 millones de colombianos que dicen representar.

Y sin más lamentaciones, porque se las lleva el viento, tocará esperar ahora a que la iniciativa termine su trámite y los ‘sufridos’ parlamentarios agreguen otra conquista a su ya larga lista de prebendas.

Esto no lo publican RCN ni Caracol, ni el Tiempo, para que el pueblo ignorante no se entere de las "leyes" que hacen los padres....de la patria boba.

Entiendo que tu estes cegado a ver verdades que no publican ni rcn ni caracol. Pero esto es una realidad que no se pued echar en saco roto.

A ver quién va hacer algo por todos los que pagamos impuestos.

martes, 11 de octubre de 2011

Redes Colombia apoya a la Fundación La Nueva Esperanza de Secuestrados


Redes Colombia apoya tecnológicamente a la Fundación La Nueva Esperanza de Secuestrados para ganar el Premio Portafolio 2011. Ingrese aquí...

Atentamente,

Adriana Ochoa Cadavid
Gustavo Adolfo Muñoz Roa
Personal Fundación La Nueva Esperanza

martes, 4 de octubre de 2011

Con Programas Virtuales Podrán Capacitarse Militares Privados de la Libertad




Los días 3 y 4 de Octubre del presente año el Director de la Fundación La Nueva Esperanza de Secuestrados, Abogado Gustavo Adolfo Muñoz Roa sostuvo varias reuniones con rectores de tres prestigiosas universidades.

Llegaron a varios acuerdos para que los militares que estan privados de la libertad puedan estudiar y les sirva al mismo tiempo para redimir condena (con honor y con dignidad) y para que el dia que salgan a la libertad, tengan un diploma que puedan defenderse con un mejor futuro.

Estos estudios son diferentes a las becas entregadas por la Sra. Alicia restrepo y que son para los familiares.

Ver Carreras haciendo click aquí...




Equipo de Comunicaciones FLNES